La estructura: devengos arriba, deducciones abajo

Toda nómina española tiene la misma anatomía: una cabecera con tus datos (fíjate especialmente en la antigüedad y el grupo de cotización, que afectan a indemnizaciones y prestaciones futuras), un bloque de devengos (lo que ganas), un bloque de deducciones (lo que te quitan) y el líquido a percibir: el famoso neto.

Devengos: lo que ganas

"Cada euro que tu empresa te paga como 'dieta' en lugar de como salario es un euro que no existirá el día que te despidan."

Deducciones: lo que te quitan (y a cambio de qué)

Sobre tu salario bruto se aplican dos grandes tijeras: las cotizaciones a la Seguridad Social y la retención de IRPF.

ConceptoAprox. sobre tu baseQué te da a cambio
Contingencias comunes≈ 4,7%Sanidad, baja por enfermedad común, jubilación
Desempleo≈ 1,55% (indefinido)La prestación por paro
Formación profesional0,1%Cursos bonificados (sí, tienes crédito de formación)
MEI (mecanismo de equidad intergeneracional)≈ 0,1-0,2%Refuerzo de la hucha de las pensiones
Retención IRPFVariable (2% – 45%+)Adelanto de tu impuesto sobre la renta

Dato que sorprende a casi todo el mundo: lo que tú ves en deducciones es la parte pequeña. Tu empresa paga además en torno a un 30% adicional de tu bruto en cotizaciones empresariales que no aparecen en tu neto. Tu coste real para la empresa es mucho mayor que tu bruto — un argumento más para cuando negocies tu sueldo pensando "es que ya les cuesto mucho": siempre les costaste eso.

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La retención de IRPF: ni premio ni castigo

La retención no es lo que pagas de impuestos: es un anticipo. Si te retienen de más, Hacienda te lo devuelve en la declaración; si te retienen de menos, te tocará pagar. Por eso una retención bajísima no es un regalo (es una factura aplazada) y conviene avisar a la empresa cuando cambian tus circunstancias (hijos, hipoteca anterior a 2013, segundo pagador...) usando el modelo 145.

Los 5 errores que deberías buscar cada mes

Si encuentras algo raro, pide explicación por escrito a RRHH. Y recuerda: las nóminas se reclaman, pero los atrasos salariales prescriben — no dejes pasar años.

Los porcentajes de cotización indicados son orientativos y pueden variar según el año, el tipo de contrato y el convenio. Consulta las cifras vigentes en la Seguridad Social y la Agencia Tributaria. Este contenido no constituye asesoramiento fiscal ni laboral.