La estructura: devengos arriba, deducciones abajo
Toda nómina española tiene la misma anatomía: una cabecera con tus datos (fíjate especialmente en la antigüedad y el grupo de cotización, que afectan a indemnizaciones y prestaciones futuras), un bloque de devengos (lo que ganas), un bloque de deducciones (lo que te quitan) y el líquido a percibir: el famoso neto.
Devengos: lo que ganas
- Salario base: el mínimo de tu categoría según convenio. Si tu nómina es casi todo salario base, tu sueldo está pegado al convenio.
- Complementos salariales: antigüedad, idiomas, nocturnidad, peligrosidad, productividad... Cotizan y cuentan para la indemnización.
- Pagas extraordinarias: dos al año como mínimo. Si están prorrateadas, su parte proporcional viene cada mes (y por eso "no cobras extra" en julio y diciembre: ya la cobraste).
- Percepciones no salariales: dietas, plus de transporte, indemnizaciones. No cotizan (dentro de límites) y no cuentan para tu indemnización por despido — por eso a algunas empresas les gusta tanto inflar esta parte. Si una parte grande de tu sueldo va aquí, tu futura indemnización y tu prestación de paro se encogen.
"Cada euro que tu empresa te paga como 'dieta' en lugar de como salario es un euro que no existirá el día que te despidan."
Deducciones: lo que te quitan (y a cambio de qué)
Sobre tu salario bruto se aplican dos grandes tijeras: las cotizaciones a la Seguridad Social y la retención de IRPF.
| Concepto | Aprox. sobre tu base | Qué te da a cambio |
|---|---|---|
| Contingencias comunes | ≈ 4,7% | Sanidad, baja por enfermedad común, jubilación |
| Desempleo | ≈ 1,55% (indefinido) | La prestación por paro |
| Formación profesional | 0,1% | Cursos bonificados (sí, tienes crédito de formación) |
| MEI (mecanismo de equidad intergeneracional) | ≈ 0,1-0,2% | Refuerzo de la hucha de las pensiones |
| Retención IRPF | Variable (2% – 45%+) | Adelanto de tu impuesto sobre la renta |
Dato que sorprende a casi todo el mundo: lo que tú ves en deducciones es la parte pequeña. Tu empresa paga además en torno a un 30% adicional de tu bruto en cotizaciones empresariales que no aparecen en tu neto. Tu coste real para la empresa es mucho mayor que tu bruto — un argumento más para cuando negocies tu sueldo pensando "es que ya les cuesto mucho": siempre les costaste eso.
La retención de IRPF: ni premio ni castigo
La retención no es lo que pagas de impuestos: es un anticipo. Si te retienen de más, Hacienda te lo devuelve en la declaración; si te retienen de menos, te tocará pagar. Por eso una retención bajísima no es un regalo (es una factura aplazada) y conviene avisar a la empresa cuando cambian tus circunstancias (hijos, hipoteca anterior a 2013, segundo pagador...) usando el modelo 145.
Los 5 errores que deberías buscar cada mes
- Antigüedad incorrecta en la cabecera: recorta tu futura indemnización.
- Horas extra que no aparecen o aparecen como "complemento" sin detalle. Las horas extra deben constar y cotizar.
- Categoría o grupo de cotización inferior al trabajo que realmente haces.
- Salario "en B" parcial: además de ilegal, encoge tu paro, tu pensión y tu indemnización. El barato sale carísimo.
- Pluses no salariales inflados que deberían ser salario (ver arriba).
Si encuentras algo raro, pide explicación por escrito a RRHH. Y recuerda: las nóminas se reclaman, pero los atrasos salariales prescriben — no dejes pasar años.